martes, 8 de diciembre de 2015

Ser pareja después del parto.



Como en el texto anterior explicó R, hemos decidido comenzar a escribir sobre nuestra experiencia en la gestación, parto y crianza de D, en particular no quiero hacer algo cronológico, espero empiecen a llegar propuestas de temas que les gustaría que comentáramos, no es que tengamos todas las respuestas, en absoluto! Solo queremos reflexionar colectivamente.

Quisiera comenzar con este tema, uno de los más recurrentes en las páginas donde madres buscan consejos, o compañía, pues nuestra naturaleza nos hace buscar comunidad.

Cuando ocurre el tan esperado parto, a veces no estamos conscientes que también ha sido nuestro nacimiento como madres y como padres, y así como ese recién nacido requiere de toda la atención, cuidado y amor del mundo, internamente buscamos lo mismo.

Claro que los roles son muy distintos, mientas nosotras nos comenzamos a acostumbrar a esa leche que brota por nuestros pezones sin parar o a las heridas que se han producido por la succión, o incluso a la falta de leche y la presión emocional que significa no lograr satisfacer a nuestra cría, el padre debe acomodarse a ese rol de protección y contención hacia su compañera (estén o no juntos como pareja, se espera que el padre realice la mayor cantidad de tareas en el cuidado del bebe, considerando que la gran parte del tiempo es la madre la que necesariamente tendrá que amamantar) es un rol poco claro y obviamente lleno de mañas culturales, desde que le dicen “ayuda” y no responsabilidad en adelante. Pero luego que pasan las semanas, y los pezones comienzan a cicatrizar, y el sangrado a detenerse, comienzan a aparecer esos momentos de intimidad que se habían perdido. Hay parejas que no tienen relaciones durante los últimos meses de gestación, por una decisión de ambos o de una de las partes, y después del parto ni siquiera esperan la tan nombrada cuarentena para retomar la actividad sexual.

En otros casos hay mujeres que hasta horas antes del parto desean el encuentro sexual, y otras que ya no sienten ganas desde hace meses, y posterior al parto ni siquiera lo meditan!
Podríamos dar miles de ejemplos!, cada pareja es única, con ritmos únicos, aunque podamos encontrar historias muy similares, y todas vuelven a tener una “primera vez” en su nuevo rol de padres/madres.

Si nos plantearan el tema desde esta perspectiva, y lográramos entender desde antes del parto que aquellas personas que buscaran tocarse, amarse y sentirse no serán las mismas, y que aquellos cuerpos son distintos, sobre todo el de la mujer, y que requieren de una reconquista de aquellos territorios que necesitan una nueva forma de activarse, todo seria muchos más amable, con menos culpa, con menos miedo.

Cómo le digo que no quiero? Cómo le digo que no es que no lo ame? La culpa y la pena que aparece en muchas mujeres. Qué te pasa, por qué ya no me tomas en cuenta? Por qué ya no quieres que te toque si antes te gustaba? Confusión en los hombres, que a pesar de sentir que “hacen todo por ella” nadie les da importancia.

Todo eso sucede porque queremos que todo sea como antes, porque creemos que al momento de parir y de cicatrizar la episiotomía, o al dejar de sangrar, todo ese camino que ya habíamos recorrido sexualmente permanecerá inalterable.

Yo prefiero plantearlo un poco así:

Tengo una buena noticia!
Nacimos de nuevo! Podemos conquistarnos, podemos reencontrarnos después de un largo viaje, hagámoslo hermoso! ayúdame a entender como ama esta mujer que soy ahora, yo quiero descubrirte de nuevo.
No nos pidamos explicaciones, no las tenemos, estamos los dos partiendo en el mismo punto, todo lo que fuimos nos llevo a lo que somos, y es el momento de hacernos cargo de todo lo que significa ser padres, no me pidas ser como antes, ni en cuerpo ni en alma, porque me llené de sentimientos nuevos, de un amor nuevo, y no quiere decir que no te ame más, o que no quiero estar contigo, si lo deseo, pero aun no he logrado entender cómo es que quiero hacerlo. No crees que es maravilloso volver a amarnos y valorar lo que nos produce un beso? mi cuerpo está extraño, mi leche se escapa sin poder contenerla, y creo que eso podría molestarte, pero si los dos nos damos la oportunidad de reconocernos esta leche puede ser también la que nos alimente a nosotros y nos permita abrir este canal por donde parí y que desconocía que existía, y me gustaría compartir contigo.
Ahora es el momento en que quites de ti el pensamiento de que mereces algo que no te estoy dando, porque estoy dando mucho de mí en este desafío nuevo, si verdaderamente es amor lo que sientes por mi querrás acompañarme en silencio, y estarás ahí cuando extienda mi mano pidiendo agua, comida, cariño o lo que sea, esa es mi forma en que puedo amarte ahora, si en cambio sientes aún que te debo más atención, entonces debes educarte, lee, conversa con otros padres, busca apoyo, porque no es el momento para que yo te entregue esas respuestas. Ves que maravilloso puede llegar a ser todo? Solo tenemos que ser generosos y aprender este nuevo ritmo en el que nos estamos amando.

No es que yo siempre supe como resumir esto, hasta ahora jamás había hecho el ejercicio de escribirlo, y probablemente es un resumen de muchas ideas que he leído por todas partes (disculpen si estoy copiando a alguna autora/autor, lo hago sin darme cuenta), pero creo que resume un poco las conversaciones extrañas y algunas veces dolorosas que aparecen en el puerperio (espero R haga su propio escrito sobre el tema).

Compañeras y compañeros en la crianza, no es por ser repetitiva, la comunicación es lo principal para solucionar los conflictos, pero evitemos que sean conversaciones que no avanzan, y para eso lo único que podemos hacer el abrir la mente, educarnos y acabar con nuestras ignorancias. Creo que esto es todo por hoy, en este graaaan desafío de escribir este blog.

El amor es generosidad! Dejemos que el amor sea libertad y sobre todo que nos haga felices, si alguno deja de ser feliz, no teman en decir hasta luego.


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