Como en el texto
anterior explicó R, hemos decidido comenzar a escribir sobre nuestra
experiencia en la gestación, parto y crianza de D, en particular no quiero hacer
algo cronológico, espero empiecen a llegar propuestas de temas que les gustaría
que comentáramos, no es que tengamos todas las respuestas, en absoluto! Solo queremos
reflexionar colectivamente.
Quisiera comenzar con
este tema, uno de los más recurrentes en las páginas donde madres buscan
consejos, o compañía, pues nuestra naturaleza nos hace buscar comunidad.
Cuando ocurre el tan
esperado parto, a veces no estamos conscientes que también ha sido nuestro
nacimiento como madres y como padres, y así como ese recién nacido requiere de
toda la atención, cuidado y amor del mundo, internamente buscamos lo mismo.
Claro que los roles
son muy distintos, mientas nosotras nos comenzamos a acostumbrar a esa leche
que brota por nuestros pezones sin parar o a las heridas que se han producido
por la succión, o incluso a la falta de leche y la presión emocional que
significa no lograr satisfacer a nuestra cría, el padre debe acomodarse a ese
rol de protección y contención hacia su compañera (estén o no juntos como
pareja, se espera que el padre realice la mayor cantidad de tareas en el
cuidado del bebe, considerando que la gran parte del tiempo es la madre la que
necesariamente tendrá que amamantar) es un rol poco claro y obviamente lleno de
mañas culturales, desde que le dicen “ayuda” y no responsabilidad en adelante. Pero
luego que pasan las semanas, y los pezones comienzan a cicatrizar, y el
sangrado a detenerse, comienzan a aparecer esos momentos de intimidad que se habían
perdido. Hay parejas que no tienen relaciones durante los últimos meses de
gestación, por una decisión de ambos o de una de las partes, y después del
parto ni siquiera esperan la tan nombrada cuarentena para retomar la actividad
sexual.
En otros casos hay
mujeres que hasta horas antes del parto desean el encuentro sexual, y otras que
ya no sienten ganas desde hace meses, y posterior al parto ni siquiera lo
meditan!
Podríamos dar miles de
ejemplos!, cada pareja es única, con ritmos únicos, aunque podamos encontrar
historias muy similares, y todas vuelven a tener una “primera vez” en su nuevo
rol de padres/madres.
Si nos plantearan el
tema desde esta perspectiva, y lográramos entender desde antes del parto que
aquellas personas que buscaran tocarse, amarse y sentirse no serán las mismas,
y que aquellos cuerpos son distintos, sobre todo el de la mujer, y que
requieren de una reconquista de aquellos territorios que necesitan una nueva
forma de activarse, todo seria muchos más amable, con menos culpa, con menos
miedo.
Cómo le digo que no
quiero? Cómo le digo que no es que no lo ame? La culpa y la pena que aparece en
muchas mujeres. Qué te pasa, por qué ya no me tomas en cuenta? Por qué ya no
quieres que te toque si antes te gustaba? Confusión en los hombres, que a pesar
de sentir que “hacen todo por ella” nadie les da importancia.
Todo eso sucede porque
queremos que todo sea como antes, porque creemos que al momento de parir y de
cicatrizar la episiotomía, o al dejar de sangrar, todo ese camino que ya habíamos
recorrido sexualmente permanecerá inalterable.
Yo prefiero plantearlo
un poco así:
Tengo una buena noticia!
Nacimos de nuevo! Podemos conquistarnos,
podemos reencontrarnos después de un largo viaje, hagámoslo hermoso! ayúdame a
entender como ama esta mujer que soy ahora, yo quiero descubrirte de nuevo.
No nos pidamos explicaciones, no las tenemos,
estamos los dos partiendo en el mismo punto, todo lo que fuimos nos llevo a lo
que somos, y es el momento de hacernos cargo de todo lo que significa ser
padres, no me pidas ser como antes, ni en cuerpo ni en alma, porque me llené de
sentimientos nuevos, de un amor nuevo, y no quiere decir que no te ame más, o
que no quiero estar contigo, si lo deseo, pero aun no he logrado entender cómo
es que quiero hacerlo. No crees que es maravilloso volver a amarnos y valorar
lo que nos produce un beso? mi cuerpo está extraño, mi leche se escapa sin
poder contenerla, y creo que eso podría molestarte, pero si los dos nos damos
la oportunidad de reconocernos esta leche puede ser también la que nos alimente
a nosotros y nos permita abrir este canal por donde parí y que desconocía que existía,
y me gustaría compartir contigo.
Ahora es el momento en que quites de ti el
pensamiento de que mereces algo que no te estoy dando, porque estoy dando mucho
de mí en este desafío nuevo, si verdaderamente es amor lo que sientes por mi
querrás acompañarme en silencio, y estarás ahí cuando extienda mi mano pidiendo
agua, comida, cariño o lo que sea, esa es mi forma en que puedo amarte ahora,
si en cambio sientes aún que te debo más atención, entonces debes educarte,
lee, conversa con otros padres, busca apoyo, porque no es el momento para que
yo te entregue esas respuestas. Ves que maravilloso puede llegar a ser todo? Solo
tenemos que ser generosos y aprender este nuevo ritmo en el que nos estamos
amando.
No es que yo siempre
supe como resumir esto, hasta ahora jamás había hecho el ejercicio de
escribirlo, y probablemente es un resumen de muchas ideas que he leído por
todas partes (disculpen si estoy copiando a alguna autora/autor, lo hago sin
darme cuenta), pero creo que resume un poco las conversaciones extrañas y
algunas veces dolorosas que aparecen en el puerperio (espero R haga su propio
escrito sobre el tema).
Compañeras y compañeros
en la crianza, no es por ser repetitiva, la comunicación es lo principal para
solucionar los conflictos, pero evitemos que sean conversaciones que no
avanzan, y para eso lo único que podemos hacer el abrir la mente, educarnos y
acabar con nuestras ignorancias. Creo que esto es todo por hoy, en este graaaan
desafío de escribir este blog.
El amor es
generosidad! Dejemos que el amor sea libertad y sobre todo que nos haga
felices, si alguno deja de ser feliz, no teman en decir hasta luego.

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